Se acaban las vacaciones y hay que volver a las rutinas: el trabajo, los horarios, las responsabilidades familiares… Es ese momento ideal para plantearse nuevos propósitos, entre ellos el más importante: empezar a cuidarse.
Un reinicio para la empresa y para el trabajador
Después de unos días o unas semanas de descanso, encaramos la vuelta al trabajo con energías renovadas. Tanto las empresas como los trabajadores afrontan nuevos proyectos y se replantean sus objetivos.
Pero tras unos primeros días de alta intensidad de trabajo, vuelven a surgir antiguos problemas, provocados por malas posturas, sedentarismo, esfuerzo físico excesivo, estrés u otros condicionantes. En vacaciones aflojamos la tensión muscular, cambiamos de postura y desconectamos la mente. Volver de golpe la rutina puede generar en algunos trabajadores el temido síndrome postvacacional, con síntomas como rigidez en la espalda, dolores cervicales, fatiga, falta de concentración y ansiedad.
Para evitar que esta situación se repita cada vez que volvemos de unos días de descanso, podemos aplicar dos acciones en el reinicio de la temporada:
- Establecer unos días de adaptación, en los que las labores que nos pueden acarrear problemas se vayan incorporando progresivamente.
- Sentar unas bases sólidas de salud y empezar a cuidarse, de manera constante y regular, desde el propio entorno de trabajo.
Cómo ayuda el pilates para empresas en la vuelta al trabajo
Para sentar estas bases y empezar a cuidarse de verdad, el pilates para empresas es la opción ideal. Con unos ejercicios adaptados a las necesidades de cada puesto de trabajo, conseguimos todo esto:
- Liberar la tensión muscular acumulada en cuello y zona lumbar tras horas de trabajo en el escritorio.
- Aprender a adoptar las mejores posturas para cada tipo de actividad.
- Reducir los niveles de cortisol y estrés, y por lo tanto favorecer una mayor claridad mental y capacidad de enfoque.
- Reactivar la circulación y la energía.
- Fortalecer el cuerpo y la mente.
Apostar por el pilates corporativo en este momento de vuelta al trabajo ofrece también numerosas ventajas estratégicas para la empresa:
- Crea hábitos saludables desde el primer día: introducir el pilates en la rutina de la empresa al inicio del curso facilita que los empleados adopten la disciplina como parte de su día a día.
- Previene dolencias: se fortalece la musculatura estabilizadora (core) y mejorar la postura antes de que el cansancio acumulado provoque bajas o molestias crónicas.
- Aumenta la motivación del equipo: muestra un compromiso real de la empresa con la salud física y mental de los trabajadores, mejora el clima laboral y ayuda a afrontar la jornada con actitud positiva.
Un programa a medida para empezar a cuidarse
Implementar una pausa activa en la jornada laboral para una sesión de pilates no distorsiona el ritmo de trabajo, sino que lo optimiza. En Racoon Pilates, sabemos que las empresas tienen dinámicas y espacios diferentes y nos adaptamos a las instalaciones y a los horarios de cada una.
Contacta con nosotros y diseñaremos un programa de pilates corporativo que se adapte a las necesidades de tu empresa y que permita a la plantilla empezar a cuidarse desde el primer día.